Salute e Benessere
En Stanford Children’s Health, un Tratamiento Innovador Hace que un Agradecido Adolescente de Oregón Consiga un Nuevo Corazón y Pulmones
Para Oswaldo Jimenez, de 14 años de edad, de Salem, Oregón, el año 2016, comienza muchísimo mejor que el año anterior.
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2015 was a year of dramatic changes for Oswaldo and his family, seen here at his bedside, post-transplant surgery in July. (Photo: Business Wire)
El año pasado en estas fechas, Oswaldo estaba enfermo. Su vida corría peligro. A la edad de 9 años, se le diagnosticó hipertensión arterial pulmonar, su corazón y sus pulmones estaban fallando, y un trasplante de corazón-pulmón parecía ser su única esperanza real de sobrevivir.
Oswaldo fue remitido a los médicos del Lucile Packard Children’s Hospital de Stanford y Stanford Children’s Health, uno de los centros líderes en trasplantes de órganos en Estados Unidos. Los médicos del Packard Children’s determinaron que Oswaldo, efectivamente, necesitaba un trasplante, pero tendría que volver a su casa en Oregón y esperar allí la llamada para que se realizara. Sin embargo, en primavera, la afección de Oswaldo empeoró rápidamente; fue ingresado en un hospital local y, en mayo, fue trasladado de urgencia por vía aérea al Packard Children’s.
¿Qué sucedió? La hipertensión arterial pulmonar dificultaba la circulación correcta de la sangre a través de los pulmones de Oswaldo, que es donde la sangre recoge oxígeno para el resto del cuerpo. "La presión arterial alta en sus pulmones estaba provocando que su corazón bombeara cada vez más fuerte", explicó el cardiólogo pediátrico, Dr. Jeffrey Feinstein, Director del Centro Vera Moulton Wall para Enfermedad Pulmonar Vascular y Director del Programa de Hipertensión Pulmonar Pediátrica del hospital. "Finalmente, esto provocó que el corazón le fallara".
"Algunos meses antes, cuando lo evaluamos inicialmente, presentaba muy pocos síntomas; cuando volvió, solamente lograba caminar distancias muy cortas antes de quedarse sin aliento", agregó Feinstein, que también es Profesor de Pediatría en la Facultad de Medicina de Stanford y Profesor de Enfermedad Pulmonar Vascular en Dunlevie Family. "La presión en los pulmones también le provocó dos episodios de hemorragia pulmonar. Este sangrado en los pulmones puede ser mortal".
Los trasplantes combinados de corazón y pulmón son tan poco frecuentes que ,en Estados Unidos en 2014, solamente se realizaron 24. Stanford ha sido durante mucho tiempo líder nacional en trasplantes de múltiples órganos; el primer trasplante combinado de corazón-pulmón exitoso del mundo, en un adulto, fue realizado en 1981 en el Hospital Stanford.
Poner a Oswaldo en la lista de trasplantes fue solo el inicio. Los equipos de atención querían asegurarse de que el corazón y los pulmones con insuficiencia pudieran seguir funcionando hasta que hubiera órganos de donantes disponibles. Necesitaban establecer la solución denominada "puente al trasplante", una solución que sustentaría los órganos de Oswaldo hasta que se pudiera realizar el trasplante.
Una manera creativa, pero arriesgada para mantener a Oswaldo en movimiento
"Un elemento integral para el éxito de los niños en espera de un trasplante de pulmón es mantenerlos en movimiento", afirmó la neumóloga pediátrica Dra. Carol Conrad, Directora del Programa de Trasplante de Pulmón y de Corazón-Pulmón del hospital y Profesora Adjunta de Pediatría en la Facultad de Medicina. "Estar en buena forma los ayuda a ser buenos candidatos para el trasplante. La debilitación previa a la operación lleva a un período de recuperación postoperatorio prolongado y a un peor resultado a largo plazo".
Fue en ese momento cuando los médicos decidieron probar un procedimiento innovador, uno que le permitiera a Oswaldo moverse. La llamada derivación de la arteria pulmonar a la aurícula izquierda era una operación quirúrgica que se había realizado, solamente, una docena de veces en pacientes de todo el país. Esta cirugía reduciría la carga de trabajo sobre su corazón que fallaba, permitiría a Oswaldo mantenerse en movimiento y ayudaría a oxigenar su sangre mientras esperaba al trasplante.
"Estaba tan gravemente enfermo que se trataba de un procedimiento muy arriesgado; corría un alto riesgo de paro cardíaco durante la anestesia para la operación", afirmó el Dr. Katsuhide Maeda, Director Quirúrgico del Programa de Trasplante de Pulmón y de Corazón-Pulmón, y Profesor Clínico Adjunto de Cirugía Cardiotorácica en la Facultad de Medicina. "Pero esencialmente, esta desviación estableció un ‘pulmón’ que serviría para oxigenar su sangre conforme fluía a través de una caja fuera de su cuerpo. Dado que el dispositivo era razonablemente pequeño, pudo mantenerse despierto y en movimiento mientras esperaba el trasplante".
Para sus padres, Carmen Hernández y Martín Jiménez, fue una difícil decisión seguir adelante con este procedimiento innovador, pero no había otras opciones y tenían confianza en el equipo.
"No nos habían dado esperanza alguna hasta que vinimos aquí", afirmó la madre de Oswaldo, Carmen Hernández, a través de un traductor. "Esto parecía darle las mejores opciones para vivir".
Cómo se hace
El procedimiento incluía la inserción de un tubo que desviaba la sangre fuera de los pulmones de Oswaldo y hacia el oxigenador. A su vez, esto proporcionaba oxígeno a la sangre que luego volvía a su cuerpo bombeada por su propio corazón. Los informes sobre este dispositivo de derivación indican que puede preservar la vida de los pacientes desde varias semanas hasta seis meses, dependiendo principalmente de la capacidad de prevenir coágulos sanguíneos mientras se evitan complicaciones, como hemorragias o accidentes cerebrovasculares.
El 12 de julio, Oswaldohizo historia al convertirse en el primer niño de la costa oeste de Estados Unidos en someterse a este tratamiento que le salvó la vida y le hizo ganar tiempo. Entonces, solo una semana después de la derivación, se dispuso de órganos de donantes. Oswaldo se sometió al trasplante de corazón y pulmón el 19 de julio.
"Estamos muy agradecidos por la donación de órganos", comentó su mamá Carmen. "Durante un tiempo de profundo dolor para otra familia, le dieron a mi hijo el regalo definitivo, la vida".
Mirando al futuro
El período postoperatorio fue complicado, pero ahora Oswaldo y su familia acaban de regresar, a finales de diciembre, a su casa en Oregón. "Está mejorando progresivamente", afirmó Conrad, "le hemos retirado la ventilación y, por lo tanto, le hemos quitado el tubo traqueal (tubo de respiración). Esperamosverlo regresar a muchas de sus actividades normales en el correr de los próximos meses".
"No tenemos palabras para expresar nuestra gratitud ni las palabras suficientes para agradecer al equipo médico", señaló su padre, Martín. "Cuando llegamos, supimos que contábamos con la mejor y la más experimentada atención posible". Carmen agregó: "Ahora, los médicos pueden emplear esta terapia para tratar a otros pacientes. Quizá, la próxima familia que tenga que enfrentarse a esto no tendrá que tomar una decisión tan difícil porque, desde luego, funcionó con Oswaldo".
Conrad afirma que probablemente vuelvan a utilizar este tratamiento de puente al trasplante, lo que añade una opción más a las terapias de Stanford Medicine y a las innovaciones para niños con insuficiencia cardíaca y pulmonar.
Oswaldo, simplemente, espera volver a ser un niño otra vez. "Quiero correr, jugar y recuperar mi vida", comentó Oswaldo, orgulloso de haber hecho historia como el primer niño de la costa oeste en recibir este tratamiento. ¿En lo que respecta al futuro?
"Solo sé que quiero hacer algo grande en la vida". Nosotros creemos que ya lo ha hecho.
Acerca de Stanford Children’s Health y Lucile Packard Children’s Hospital Stanford
Stanford Children’s Health, junto con Lucile Packard Children’s Hospital en su esencia, es la mayor empresa de atención médica del Área de la Bahía, dedicada exclusivamente a los niños y a las mujeres embarazadas. Reconocido desde hace tiempo por U.S. News & World Report como uno de los mejores de los Estados Unidos, somos un líder mundial en su clase, al ofrecer atención y resultados extraordinarios en cada especialidad pediátrica y obstétrica, con el cuidado que va desde la rutina hasta lo inusual, independientemente de la capacidad que tenga una familia para pagar. Junto con los médicos, las enfermeras y el personal de Stanford Medicine, ofrecemos nuestra investigación y atención innovadora a través de asociaciones, colaboraciones, difusión, clínicas especializadas y centros de atención primaria en más de 60 localidades en el norte de California y 100 localidades en la región occidental de los EE. UU. Como organización sin fines de lucro, estamos comprometidos a apoyar a nuestra comunidad (desde el cuidado de niños sin seguro o con seguro insuficiente, adolescentes sin hogar y madres embarazadas, hasta la ayuda para restablecer el cargo de enfermeras escolares en las Facultades locales). Para obtener más información, visite stanfordchildrens.org y nuestro blog Healthier, Happy Lives. También puede averiguar cómo estamos Construyendo el Hospital del Futuro. Únase a nosotros en Facebook, Twitter, LinkedIn y YouTube.
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