Energia
El próximo impacto en el universo - Una revolución energética y agrícola
Los combustibles sintéticos apenas contienen azufre, metales pesados o aromáticos que sean tóxicos para el medioambiente. El invento pendiente de patente de Pastor sirve para que las instalaciones de producción de combustibles sintéticos con el proceso de gas a líquido creen combustibles con menos emisiones sin que se emitan a la atmósfera gases efecto invernadero, que son perjudiciales durante la fase de producción.
Las instalaciones de combustible de gas a líquido crean emisiones de dióxido de carbono destacadas durante la producción que carecen de moléculas tóxicas, como el azufre y otros aromáticos. Esto crea una oportunidad única que sirve para capturar dióxido de carbono y redirige el gas de efecto invernadero a las granjas verticales (que necesitan del dióxido de carbono para llevar a cabo la fotosíntesis), consiguiendo así frutas y verduras más grandes y con más nutrientes. Además, la producción de combustible de gas a líquido genera casi tres veces la electricidad necesaria para hacer funcionar las instalaciones. Combinando las instalaciones de gas a líquido y las granjas verticales, el beneficio potencial de ambas instalaciones se hace más atractivo. En regiones empobrecidas en las que es difícil contar con acceso al agua potable, el proceso podría usarse incluso para llevar a cabo la desalinización del agua de mar y hacer que fuera válida para consumo, la agricultura vertical e incluso la agricultura tradicional.
La agricultura vertical proporciona ventajas frente a la agricultura tradicional. Por ejemplo, la agricultura vertical necesita de una menor cantidad de tierra, aumenta el tamaño y frecuencia del rendimiento de las cosechas y suministra a los cultivos protección frente a las condiciones climáticas desfavorables. Gracias a la reducida necesidad de tierra, es posible situar las granjas verticales en zonas metropolitanas o lugares cercanos a de ellas. Según aumenta la densidad de población en las zonas metropolitanas, la situación y el uso de la agricultura vertical en esas zonas puede reducir sustancialmente las necesidades logísticas de las técnicas de agricultura actuales. Las granjas verticales también generan biomasa como bioproducto, pudiendo usarse como alimento para la acuaponía en la granja vertical en la que se cultivan peces. Cuando las granjas verticales se ubican estratégicamente dentro de las zonas metropolitanas se produce un cambio de paradigma, con la comunidad circundante consumiendo fácilmente verduras, frutas y pescados de producción en las instalaciones.
Las nuevas instalaciones a las que se hace referencia servirán para revitalizar una región industrial que una vez fuera económicamente fuerte, y a su vez servirá como región del cinturón industrial en forma de ejemplo de liderazgo global para hacer frente a las preocupaciones mundiales relacionadas con la energía, la hambruna, el calentamiento global y el agua potable. Pastor piensa que se trata de una oportunidad para hacer que el mundo sea un sitio mejor.